(English below)

Del artículo Natural Healing: Tree Hugging Scientifically Validated

A los conservadores duros les encanta menospreciar a los liberales como abraza-árboles, pero se ha validado recientemente científicamente que abrazar árboles es realmente bueno para usted.

La investigación ha demostrado que ni siquiera tiene que tocar un árbol para mejorar, sólo tiene que estar dentro de sus inmediaciones para conseguir un efecto beneficioso.

En un libro de reciente publicación, Cegados por la ciencia, el autor Mateo Silverstone, demuestra científicamente que los árboles, de hecho, mejoran muchos problemas de salud, tales como trastorno de hiperactividad con déficit de atención (TDAH), niveles de concentración, tiempo de reacción, la depresión y otras formas de mentales enfermedad. Incluso se apunta a la investigación que indica la capacidad de un árbol para aliviar los dolores de cabeza en los seres humanos que buscan alivio por la comunión con árboles.

El autor señala una serie de estudios que han demostrado que los niños muestran una mejora psicológica y fisiológica significativa en términos de su salud y bienestar cuando interactúan con las plantas y los árboles. En concreto, la investigación indica que los niños funcionar mejor cognitiva y emocionalmente en entornos verdes y tienen un juego más creativo en las áreas verdes. Además, cita un importante informe sobre la salud pública que investigó la asociación entre los espacios verdes y la salud mental concluyó que “el acceso a la naturaleza puede contribuir significativamente a nuestro capital mental y el bienestar”.

Entonces, ¿qué es lo que tiene la naturaleza que puede tener estos efectos significativos? Hasta ahora se ha pensado que los espacios verdes abiertos que causan este efecto. Sin embargo, Mateo Silverstone, muestra que no tiene nada que ver con esto, demostrando científicamente que son las propiedades vibracionales de árboles y plantas que nos dan los beneficios para la salud y no de los espacios verdes abiertos.

La respuesta a cómo las plantas y los árboles nos afectan resulta fisiológicamente ser muy simple. Es todo que ver con el hecho de que todo vibra de una manera sutil, y diferentes vibraciones afectan comportamientos biológicos. Un experimento de investigación demostró que si usted bebe un vaso de agua que ha sido tratada con un “10 Hz vibración” sus tasas de coagulación de la sangre va a cambiar inmediatamente al ingerir el agua tratada. Es lo mismo con los árboles, al tocar un árbol su diferente patrón vibratorio afectará a diversos comportamientos biológicos dentro de su cuerpo.

Esta idea vibracional está respaldado en todo el libro por una serie de estudios científicos para presentar pruebas convincentes de que el abrazo del árbol, después de todo, no es una idea tan loca. Un informe incluso concluyó lo siguiente: “espacios verdes seguros pueden ser tan eficaces como los medicamentos recetados para el tratamiento de algunas formas de enfermedades mentales”.

Hay otra escuela de pensamiento en alineación con esta teoría notable: el taoísmo. Por ejemplo, el maestro taoísta Mantak Chia enseña a los estudiantes a meditar con los árboles, como una forma de liberación “energías negativas”. En su método “Árbol cósmico curativo Qigong”, el Maestro Chia enseña cómo alinear el cuerpo de uno con el “aura” (o campo energético) de un árbol. Él explica que los árboles son procesadores naturales que pueden ayudar a transformar la energía enferma o negativa de su cuerpo en vital energía de fuerza vital positiva. A medida que se conecta su energía con el árbol usted facilita su recuperación física y emocional. La teoría taoísta es que debido a que los árboles están muy quietos, son mejores para absorber la energía de la Tierra y la Fuerza Universal de los Cielos. Los árboles y todas las plantas tienen la capacidad de absorber las frecuencias de luz y transformarlos en alimento físico; y ellos hacen lo mismo con los alimentos energéticos. La vista taoísta de los árboles es verlos constantemente en meditación, con energía sutil como lenguaje natural.

The hard conservatives love to disparage liberals as tree huggers, but it has been recently scientifically validated that hugging trees is actually good for you.

Research has shown that you don’t even have to touch a tree to get better, you just need to be within its vicinity to get a beneficial effect.

In a recently published book, Blinded by Science, the author Matthew Silverstone, proves scientifically that trees do in fact improve many health issues such as Attention Deficit Hyperactivity Disorder (ADHD), concentration levels, reaction times, depression and other forms of mental illness. He even points to research indicating a tree’s ability to alleviate headaches in humans seeking relief by communing with trees.

The author points to a number of studies that have shown that children show significant psychological and physiological improvement in terms of their health and well being when they interact with plants and trees. Specifically, the research indicates that children function better cognitively and emotionally in green environments and have more creative play in green areas. Also, he quotes a major public health report that investigated the association between green spaces and mental health concluded that “access to nature can significantly contribute to our mental capital and wellbeing”.

So what is it about nature that can have these significant effects? Up until now it has been thought to be the open green spaces that cause this effect. However, Matthew Silverstone, shows that it is nothing to do with this by proving scientifically that it is the vibrational properties of trees and plants that give us the health benefits and not the open green spaces.

The answer to how plants and trees affect us physiologically turns out to be very simple. It is all to do with the fact that everything vibrates in a subtle manner, and different vibrations affect biological behaviours. One research experiment showed that if you drink a glass of water that has been treated with a “10Hz vibration” your blood coagulation rates will change immediately on ingesting the treated water. It is the same with trees, when touching a tree its different vibrational pattern will affect various biological behaviours within your body.

This vibrational idea is backed up throughout the book by a number of scientific studies to provide convincing proof that tree hugging after all is not such a crazy idea. One report even concluded the following: “safe, green spaces may be as effective as prescription drugs in treating some forms of mental illnesses”.

There is one other school of thought are in alignment with this remarkable theory: Taoism. For example, the Taoist master Mantak Chia teaches students to meditate with trees, as a way of release “negative energies.” In his Cosmic Tree Healing Qigong method, Master Chia teaches how to align one’s body with the “aura” (or energetic field) of a tree. He explains that trees are natural processors that can help you transform your body’s sick or negative energy into positive, vital life force energy. As you connect your energy with the tree you facilitate your own physical and emotional healing. The Taoist theory is that because trees stand very still, they are better at absorbing the Earth’s Energy and the Universal Force from the Heavens. Trees and all plants have the ability to absorb the light frequencies and transform them into physical food; and they do the same with energetic food. The Taoist view of trees is to see them constantly in meditation, with subtle energy as their natural language.

Anuncios